lunes, 30 de abril de 2012

Enjoy life, disfruta la vida.

Estoy viva. Aún me quedan mil cosas por hacer, mil experiencias por delante, mil derrotas, mil victorias, saborear lo extraño, explorar la vida, sentirla. Descubrir la gravedad cero, ser comida con la mirada, regalar sonrisas, llegar a la cima de una montaña, perderme en una isla desierta, encontrarme a mí misma, bailar hasta el amanecer, quedarme despierta solo para ver las estrellas, quedarme despierta solo para verlo soñar… Vivir. Una palabra tan usada, pero tan mal empleada, equivocados todos en su significado, o al menos, la mayoría. No creo que nadie sepa lo que en realidad significa esta palabra, su complejidad. Mil historias escondidas detrás de cinco letras, cinco letras que lo significan todo, diferente significado para cada uno. Aún yo misma estoy intentando encontrar la definición perfecta. Vivir… se trata de hacer que cada momento de tu vida, cada milésima de tu existencia sea irrepetible, saturada de felicidad; se trata de sufrir, de aprender de la vida, de saber sobrellevar los momentos difíciles, de tirar pa’ lante sin mirar atrás, de saber reir, pero saber llorar, de ser sinceros, pero no callar ante lo injusto, siempre; y, si quieres algo, ir a por ello, con todo tu esfuerzo, tus ganas, con la felicidad de quien está convencido de que lo conseguirá… inténtalo hasta que lo consigas. Mejor dicho, no lo intentes, hazlo. No planifiques tu vida pensando que ello te hará más feliz en un futuro. No hagas planes. Disfruta cada segundo que tu vida como si fuera el último, el último suspiro, el último abrazo, el último beso. Porque si no disfrutas ahora, en este mismo instante de tu oportunidad, la acabarás perdiendo. Se irá, se esfumará, no quedará rastro de ella, se irá tan rápido como ha llegado y te quedarás solo con el vago recuerdo de unas miradas llenas de amor y unas promesas ahora ya vacías. Perderás eso que llevabas esperando tanto tiempo con unas simples palabras, unas palabras que ya pronunciaste. Y ya está, el daño está hecho, no hay vuelta atrás. Lo has perdido. Vivir significa aprovechar todo cuanto te rodea, sentirte lleno de emociones, aprender, enseñar, recordar… recordar momentos felices, momentos llenos de satisfacción, mirar atrás y ver que te has convertido en quien querías ser. Mirar atrás y pensar que la vida te está tratando bien o, al menos, no peor de lo que te podría estar tratando. Venga, recordad, dejar que cada parte de vuestro cuerpo se llene de ese sabor a tiempos ya pasados. Pasados, pero tan dulces… aún frescos en la mente, aún capaces de hacerte estremecer. Dejar que cada parte de vuestro cuerpo se llene de vida. Recuerda la calidez del primer beso, los escalofríos, su aliento, tu miedo, sus manos, tu deseo... Recuerda esa vez que te prometiste algo, y lo cumpliste, superando toda dificultad, el orgullo de alcanzar una meta, lograr un sueño, poder con eso y mucho más… Recuerda la calidez de un abrazo sincero, una amistad de hierro, porque creo en una amistad inagotable, y nadie me quitará esa idea. Recuerda el reencuentro con alguien, volver a sentirte entre sus brazos, oir su dulce voz, saber que os queda un largo tiempo por delante uno al lado del otro. Recuerda el último día de clase, la emoción, la risa, el verano, el olor a libertad. Recuerda esa sensación de ingravidez, recuerda lo que es ver a esa persona, y saber no que es tuya, sino, algo mucho mejor, que te quiere, y que, en ese mismo instante, haría cualquier cosa por estar contigo. Recuerda todos los elogios, que guapa estás hoy, te veo muy bien, qué maja eres, les has caído muy bien, tus ojos brillan, tienes el pelo precioso, transmites positividad y… ¿por qué no incluirlo aquí? Tu boca me llama. Lo dije una vez, y lo volveré a repetir, tres palabras que lo significan todo pero que no especifican nada… DISFRUTA LA VIDA, vívela tal y como tú lo desees, eres dueño de tu pasado, tu presente y tu futuro. Vive tu vida de tal modo que al final de ella, si te dieran la oportunidad de volver a nacer, pidieras vivir tal y como recuerdas, aprovechando cada minuto de felicidad inagotable.
Aunque pase el tiempo, aunque pasen las ganas, aunque pasen otros. Aunque tu cielo ya no sea mi cielo. Aunque tus locuras ya no sean como las mías. Aunque me refugie en otros brazos, aunque te pierdas en otros ojos. Aunque mi vida se aleje de la tuya, y no volvamos a encontrarnos y ya nos quede muy lejos el camino de regreso. Aunque ya no escuche tus palabras, aunque te hayas olvidado de mi voz. Aunque todo siga pasando, aunque mi piel se erice con otro calor. Aunque tus manos recorran otro cuerpo, y ya no te acuerdes de mí.Aunque mi mundo gire en un sentido distinto al tuyo y en mis caminos no encuentre ni el eco de tu voz. Aunque estemos así tan lejos, tan olvidados tratando de recuperar lo que el pasado se llevó. Aunque te haya perdido y no recuerde cómo y por qué.Aunque desaparezcas bruscamente así como apareciste irrumpiendo mis días, mi vida, todo lo que era y hoy ya no compartimos siquiera el mismo aire, fuiste esperanza cuando ya no había, fuiste sueños entre realidades que herían. Fuiste amor cuando ya no sabía amar. Fuiste tú que sin razones dejaste una razón en mí.
Y que si tienes que olvidar, olvida. Si tienes que ser feliz, adelante, no hay nada que te lo impida. Si tienes que joderte, jódete. Haz lo irracional y lo racional. Lo imposible y lo posible. Lo absurdo y más obsceno que encuentres, también hazlo. Haz lo bueno y lo malo. Lo gracioso y lo triste. Lo severo y lo pasable, lo aconsejable y lo estresante. Lo esperado y lo inesperado. Lo intransigente y lo transigente. Comete errores. Haz locuras y desventuras. Piensa en verde, en blanco y en todos los colores, enfádate con el mundo, corrige tus errores. Consigue tus sueños. Miente a diario. Bébete tus lágrimas. Haz de todo lo que se te puede ocurrir. Sé feliz y haz felices a los demás. Párate a pensar y pierde el tren que llevaba tu felicidad. Busca otro y hazte con un billete de ida, y no te preocupes, al final el de vuelta te lo ganarás tú solita, el destino lo creamos con nuestras decisiones, con las reglas y las metas que nos proponemos y sobre todo con las consecuencias que esto conlleva, ése es nuestro destino, lo demás, es cosa de lo que la gente decida influir en él, no tu culpa o tu memoria, sino su presencia o su necesidad, que son cosas diferentes. Eso sí, por nada del mundo te arrepientas de haberte arriesgado a lo que alguna vez consiguió hacerte feliz.

Ya nada es lo mismo.

Las paletas se convierten en cigarros. Las inocentes en putas. La tarea va a la basura. Los móviles se usan en clase. Suspensión se convierte en expulsión. El refresco se convierte en vodka. Las bicicletas se vuelven coches. Los besos se convierten en sexo. ¿Recuerdas cuando viajar volando significaba columpiarte en el parque? ¿Cuando “protección” significaba usar casco? ¿Cuando lo peor que podías obtener de un niño eran piojos? Los hombros de papá eran el lugar más alto del mundo y tu mamá era tu héroe. Tu peores enemigos eran tus hermanos. Los problemas de velocidad eran causados por quién corría más rápido. “Guerra” era sólo un juego de cartas y la única droga que conocías era la medicina para la tos. Cuando usar una falda no te convertía en puta. El dolor más fuerte que sentías era tus rodillas raspadas y “adíos” era sólo hasta mañana. Y hoy ya no.

miércoles, 25 de abril de 2012

Tener todo, cómo una única rutina.

Cantar a pleno pulmón. Pisar el césped con los pies descalzos. Comer nocilla con los dedos de las manos. Hacerte gritar. Los besos de esquimal. Y los de mariposa. Reir hasta que me duela la barriga. Bailar bajo la lluvia. Saltar más alto que nadie. Tirarme a la piscina con ropa. Hacerme pasar por guiri. SER FELIZ. Poner la música alta hasta que se quejen los vecinos. Viajar. Quitarte la ropa. Que me hagan cosquillas. Subir en montañas rusas. Perderme por el bosque. El sonido de la lluvia. Desayunar donuts de chocolate. Escuchar los susurros del viento. Coleccionar secretos. Las tardes de invierno. Subir hasta el cielo. Patinar sobre el hielo. Comerte a besos.
Prometí que no me sorprendería cuando me dijeran cosas sobre ti, sobre cómo estas, sobre qué es de tu vida. Prometí también que no volvería a mirarte, al menos hasta que la tentativa pudiera conmigo. Prometí que no iba a desperdiciar mi tiempo contigo. Que no volvería a mostrar ningún interés por ti, que ya estabas olvidado. Y sí, lo estabas. Pero no de una forma verdadera, no como me hubiera gustado olvidarte. Prometí que esa sería mi última caída. Y no lo fue. Le siguieron unos cuantos tropezones y algún que otro resbalón. No cumplí lo que me propuse. Todo lo contrario. Me decepcioné y seguí arrastrando mi vida.
Me equivoco tres de tres y me salen granos,suelo irritarme fácilmente,hablo mucho y escucho poco.De mi boca solo salen tonterías,canto como un puto perro,adoro la velocidad y las alturas,soy esclava de algún beso que me robaste antes de ayer,lo recuerdo casi todo en un segundo,y a la media hora no recuerdo casi nada.Sueño cosas imposibles,me gustaría desafiar algún día a la gravedad.El lema de mi vida es Carpe Diem,mi bandera es la libertad y tu canción favorita es la banda sonora de mi vida.

Infancia.

¿Cómo coño quieren que me porte bien? Si de pequeña veía que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320 km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tios, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una puta, Pulgarcita tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba... Venga ya.
Imagina que mañana se acaba todo, que ya no hubiese mañana. ¿No desearías hacer mil locuras? Decirle cuatro cosas a la flipada de turno, decirle a tu madre que empezaste a beber y a fumar muy pronto, dormir con la persona más especial del mundo, decirle que lo quieres...¿Porque solo nos arriesgamos cuándo creemos que ya no hay más tiempo? ¿porque nos guardamos todo dentro hasta que explotamos? ¿Y si viviéramos el día a día como si fuera el último? ¿No sería increíble?
Me llaman loca porque no entienden que vivo simplemente por el placer de vivir, porque no entienden que entienda que el dolor es un post-it que nos pone la vida en la nevera para recordarme que estoy viva. Me llaman loca porque amo simplemente por el placer de amar, porque guardo bajo la almohada los buenos momentos para cuando se vayan. Me llaman loca porque doblo la esquina cuando quiero ir recto. Porque cambio el rumbo a mi antojo, porque he creao un mundo propio, solo importa lo que me apetece, lo que siento. Me llaman incluso inmadura cuando no hago caso a la sensatez porque vivo impulsada por el instinto, como el animal que nace libre e inexperto, como la flor que crece entre la mala hierba... libre y salvaje. Porque fotografio las almas sin camaras de fotos. Me llaman descarada porque actuo como los borrachos y los niños porque digo siempre la verdad y no callo la mentira. Porque solo doy besos cuando me apetece, porque no le hago caso al protocolo, porque vivo la vida a mi manera. Loca por ver lo inadvertido y encontrar el rayo de luz hasta en el pozo mas oscuro. Loca por volcar el cielo y contar estrellas. Loca por tener la certeza de que vivir es de las mayores aventuras. Loca por tener alas y volar a ras de suelo sin perder altura. Loca porque ando vestida con la desnudez del alma. Porque regalo el corazón a quien quiero. Loca por tener la libertad de si quiero estar o no cuerda. Me llaman loca... y me encanta serlo.