sábado, 3 de diciembre de 2011


Cuando sientas que ya no puedes más, cuando todos a tu alrededor te digan una y otra vez que no lo conseguirás, demuéstrales todo lo que vales, que no eres otra persona más en este mundo, que si tienes una vida, la vas a vivir al máximo, demuéstrales que nadie puede contigo sino que tu puedes con todos.

-Me tenia prohibido volver a confiar, pero yo lo


hice por ti, y me has traicinado...


-Yo..lo siento.

-Yo también.


Para.
Respira.
Descansa.

No pasa nada. No has fracasado. Sigues siendo el mejor para mí.
Eso es lo único que te tiene que valer.
Mírame a los ojos. No estás perdido.
Vales mucho. Demuéstrame que no estoy equivocada.

Inspira.
Levántate.
Alza tus puños.
Cárgalos de fuerza y cae sobre tu contrincante.

Expira.
Veo tu sonrisa. Ahora es él el que está en está suelo.
Me miras. Continúas sonriendo y me lanzas un beso.
Sonrío y me sonrojo.
Entre todos esos gritos, apuestas, sudor y olor a cerveza, me siento atrapada en tu mirada.
Tres segundos y suena el pitido estridente de un silbato.
El ring se llena de aplausos, gritos y viroteos.
Has ganado.
Esta vez es el árbitro quien capta tu atención y levanta tu brazo.

Llegas a la gloria. Y veo como te olvidas de mí.
Como vas triunfando y la única forma de verte es o a través de la tele o en reportajes de míseras revistas.
Y con uno de esos malditos trozos de papel en mi mano, bajo un aguacero que es mi corazón… Sonrío.

Sonrío, porque según tú, perdiste algo importante.
Y porque aún no te has dado cuenta de que nunca me perdiste.

LONDON.






Escribiré una historia con tu nombre, una historia que te retrate.Contare que solo fuimos una sonrisa pasajera, que solo fuimos flor de un día quizás ni eso, que solo pudimos mirarnos..
Escribiré cada beso detrás de cada lágrima, en el interior de cada herida.
Porque fue la historia que un día me hizo feliz, la historia por la que un día merecía la pena sonreír, el cuento que ya no tiene final FELIZ.

Cogeré todas las historias contadas por mis dedos, historias que un día me hicieron sufrir..
Me desharé de ellas, olvidándolas, rompiéndolas en mil pedazos, lanzándolas al aire,
dejando que se vallan, dejando que se vayan a un lugar lejano donde no las pueda encontrar nadie, y crear una bonita historia.

Querido amor :
No hace ni dos días que has partido, y ya te echo en falta, ya te añoro...
Te has marchado y me has dejado un vació en el corazón que difícilmente podre
llenar con algo.Te siento lejos, muy lejos.Siento que te pierdo,muy rápido.Siento
que sin ti mi mundo es triste y cruel.Siento que sin tu sonrisa para iluminar mi
camino, no podre seguir caminando...

Pero,amor,no te preocupes.No quiero que tu caballo corra a mayor velocidad,no
quiero que adelantes tu paso, no quiero que regreses antes de lo esperado por mí...
Sé que tus días no están contados allí donde tu estés, dulce caballero, pero solo
quiero hacerte saber que yo te seguiré esperando, yo te esperaré en el mismo
castillo donde tú me abandonastes...


Firmado : La princesa que un día fue tu sueño.

El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa.


El secreto de la vida está en vivirla.

viernes, 2 de diciembre de 2011


- Para siempre .- eso fue lo que me prometiste cuando me diste el si quiero aquel verano, antes de añadir
- No te dejaré nunca porque simplemente no se vivir sin ti.
Le sonreí, no era una sonrisa cualquiera, significaba mucho más. Una sonrisa de confianza, de decir se que estoy haciendo lo correcto, voy a compartir cada minuto de mi vida con él. Porque ese él es el hombre perfecto, el chico con el que toda niña sueña cuando juega a encontrar a su principe azul.
+ Para siempre.- confirmé yo, realmente estaba segura de que era él. No podía ni tan si quiera imaginar el levantarme una mañana lejos de ese chico perfecto, el mismo que hacia unos segundos se acaba de convertir en mi marido. Le miré a los ojos y le besé.

- Perdone, ¿ sería tan amable de decirme en qué direccion se encuentra la calle te echo de menos ?
+ Si, siga todo recto, después de esa interminable cuesta hacia arriba, despues de la vuelta, te esperaré aqui.
Yo también te echo de menos.